Hablar de Virgin Steele es hablar de el más flagrante caso de banda de heavy metal infravalorada. Han quedado como un recuerdo y relegados a festivales menores de true metal cuando a mediados de los 90 y principios del 2000 tenían potencial para ser una banda enorme. En Themetalcircus siempre les hemos tenido un cariño enorme, así que toca reivindicar a Virgin Steele, o lo que es lo mismo: a David DeFeis, un cantante y compositor único y diferente a todos.

Hablar de Virgin Steele es hablar de el más flagrante caso de banda de heavy metal infravalorada. Han quedado como un recuerdo y relegados a festivales menores de true metal cuando a mediados de los 90 y principios del 2000 tenían potencial para ser una banda enorme. En Themetalcircus siempre les hemos tenido un cariño enorme, así que toca reivindicar a Virgin Steele, o lo que es lo mismo: a David DeFeis, un cantante y compositor único y diferente a todos.

Nunca tuvieron suerte, incluso cuando les colgaron el San Benito de banda similar a Manowar. Esa etiqueta les hizo más daño que bien pues poco o nada tenían que ver con las huestes de DeMaio, por mucho que la épica y los agudos tengan cierta conexión con Manowar. Ambos son de Nueva York aunque Defeis es de Long Island. Sus inicios en los 80 tendrían a Jack Starr como primer líder pero pronto el León Defeis se haría con el nombre del grupo y con otro guitarrista que es la otra parte del grupo: Edward Pursino. Discos como “Noble Savage” o “Age of Consent” ya dieron buena muestra de lo que eran capaces, aunque un giro comercial en “Life Among the Ruins” dio al traste con su proyección imparable. Se reinventaron con los dos “Marriage of Heaven and Hell” indagando Defeis en la figura del prerromántico William Blake. Completaron la trilogía con “Invictus”, posiblemente la obra maestra para la mayoría, pero rizarían el rizo con las dos entregas de “The House of Atreus”.

En estos últimos cinco discos mencionados encontramos el momento en el que Virgin Steele consigue la perfección de su sonido estilo,. Se habla a veces que King Diamond posee una amplísima gama de registros, pero es que el sr. Defeis no le va a la zaga y sus agudos son estratosféricos, al igual que su voz rasgada que le valió el apodo de “el león”. Las letras son maravillosas e indaga en la Grecia antigua pero no para contarte batallas míticas sino para musicar las tragedias de Esquilo y hacer varios personajes con su propia voz. A nivel compositivo el grupo es capaz de emocionarte en composiciones enlace de poco más de un minuto o llegar a recargar y desarrollar canciones de más de 10 minutos.

Desgraciadamente nunca han podido contar con una orquesta y es el propio David quien lo reproduce todo con sus teclados, algo que en directo hace que el show pierda dinamismo y garra. También cuentan con elementos shock rock como puede ser la espada en llamas en “Great Sword of Flame”. Una larga y dura enfermedad y el perseguir hacer una ópera y una banda sonora para una película jamás filmada hicieron que el grupo espaciase sus entregas discográficas y a partir de 2002 el grupo se resiente y parece que las musas y el gran público se les resisten. En su día llegaron a hacer shows de más de tres horas pero siempre que les he podido ver nunca han llegado a colmarme. En Grecia siguen siendo dioses pero el mundo parece haberles olvidado. Si te gusta el heavy metal y todavía no les conoces envidia me das, pues te queda por descubrir a una de las bandas más excitantes y especiales que hayan surgido nunca en esta escena.

1 – “And Hecate Smile” – “The House of Atreus Part I”

No es un clásico ni nunca lo será pero define perfectamente de lo que es capaz Defeis. Este es un corte enlace dedicado a mantener la trama de la historia. No llega a los tres minutos de composición, tiempo suficiente para que Virgin Steele empiece a balada, pase por furibundo heavy metal a toda velocidad repleto de coros y termine con un solo de piano. Repito… ¡en menos de tres minutos! Hay más calidad en estos 157 segundos que en varias discografías de heavy metal. Y es que los “House of Atreus” son de una calidad insultante.

2 – “Gate of Kings” – The House of Atreus Part I

“Gate of Kings” cierra la primera parte del “House of Atreus” y deja patente que en cuanto a épica Virgin Steele había llegado al cúlmen. Himno arrebatador baladesco que simboliza la calma después de la tormenta con un Defeis que se sale en voces y composición. Esos agudos suaves impregnan el tema mientras Pursino demuestra su clase con el solo de guitarra. Luego voces dobladas y el aullido del león que sí que tiene una evidente conexión con Eric Adams de Manowar. En mi vida he puesto sólo tres 10 en críticas de discos… Dos fueron para los “House of Atreus”, otro para Skálmod y su disco con orquesta. Hay una versión en acústico con un Pursino estelar a la guitarra española.

3 – “Emalaith” – Marriage of Heaven and Hell Part II

La balada de las baladas de Virgin Steele. Nueve minutos de preciosidad y delicadeza en una entrada mágica. Evidentemente en tanto minutaje el tema evoluciona por cumbres y valles en una composición que raras veces falla en sus directos, con un Pursino que la toca en acústico. El riff de la composición es precioso y original y el estribillo es de los que te toca hondo en una pieza que enamora de buenas a primeras. Hay interludio a piano con un solo de teclado ampuloso y que pide a gritos ser tocado por una orquesta de verdad. El tema crece y las diferentes partes son dispares pero encajan perfectamente en una de las mejores composiciones de Virgin Steele.

4 – “A Symphony of Steel” – Marriage of Heaven and Hell Part II

Con este trallazo se abría el “Marriage of Heaven and Hell Part 2”. Toda una declaración de intenciones de rabia velocidad y agresividad, eso sí, con una ampulosa intro de corte clásico que le daba una majestuosidad inusitada. Entiendo que muchos vieran aquí cierta conexión con Manowar pues la fórmula aquí es parecida y la forma de cantar de DeFeis puede recordarte a Eric Adams. Heavy metal primigenio de espada y brujería con batería a piñón fijo y un estribillo demoledor de los que se te quedan a la primera escucha. Las voces dobladas de Defeis con sus eternos agudos y las orquestaciones a teclado a modo de arreglos completan un tema que es ideal para adentrarse en su discografía. Pese a lo básico que suena hay mucho trabajo y apuntan a que la música va a tomar derroteros más complejos en sucesivos discos.

5 – “I Will Come for You” – Marriage of Heaven and Hell Part I

El primer Marriage se abría con este trallazo a medio tiempo con un riff de fondo llamado a abrir una nueva era. Y así fue. Con los Marriage Virgin Steele abrían su etapa más conocida y exitosa llevándoles a los principales festivales europeos. La gracia del tema es lo elaborado y cambiante de la composición con otro interludio a teclado cercano a la balada para enmarcar. En Virgin Steele los temas mutan de forma orgánica para volver luego a frase-puente-estribillo. Defeis juega con sus múltiples registros y el final tira de épica para que el corte muera con los teclados.

6 – “Through Blood and Fire” – Invictus

El “Invictus” es para muchos su obra magna, con esa maravillosa portada de la estatua de Perseo con la cabeza de la Medusa (Cellini). Es su disco más salvaje y crudo, y sí, la cercanía con Manowar aquí se palpa a pesar de que musicalmente hay bastante más riqueza y variedad. Es un single clarísimo y un tema más sencillo y directo que no busca cambios de estructura ni virguerías, y el solo de Pursino con los teclados de Defeis son un auténtico lujo. Apertura original a teclado y un estribillo infalible que cabalga sobre el doble bombo del que ha sido siempre su batería Frank Gilchriest. El original final con derroche de teclados tira de épica y se acerca a la banda sonora de las películas de espada y brujería. Entramos de lleno en la etapa de Epic Barbaric Romanticism como etiqueta musical.

7 – “Sword of the Gods” – Invictus

Todos los temas del disco no tienen desperdicio y hasta los cortes enlace son maravillosos, pero “Sword of the Gods” es quizá la maravilla que más brilla en esta obra. Tema hímnico donde los haya siendo un medio tiempo atmosférico dotado de coros y teclados de apoyo en el que sobresale la base rítmica básica y agresiva pero en la que las voces se llevan la palma, así como los perfectos arreglos de teclado. Súmale cambios de estructuras y un solo que se ciñe al estribillo mientras el doble bombo de Gilchriest no cesa. Hay momentos de belleza y el final con ese magnífico fragmento ya grabado en un tema más antiguo le da el plus final para volver al estribillo con unas voces de fondo que le dan la épica final para firmar una composición casi perfecta. Más de siete minutos de obra maestra que incomprensiblemente no les llevaron a lo más alto.

8 – “The Burning of Rome (A Cry for Pompeii)” – Age of Consent

Sonido de espada desenvainada y riff apoyado por teclados para definir un tema que atrapa y que es un clásico en su discografía. Define perfectamente su primera etapa de éxito a pesar de que en esos tiempos Virgin Steele practicaban un heavy metal más al uso y lejos estaban de tener todas sus señas de identidad propias, pero más que nada en el aspecto compositivo. Aquí ya hay ingredientes propios que les harán grandes y diferentes. El disco ya suena a Virgin Steele y la línea vocal es preciosa a la par que el estribillo es épico y grandilocuente con esa garganta poderosa de DeFeis. Es genial cuando los instrumentos callan para dejar que el vocalista grite ese “A cry for Pompeii” y esos teclados incesantes dobles de apoyo y de fondo.

9 – “Cry Forever” – Age of Consent

Virgin Steele estaban meditando acercarse a los sonidos de moda, algo en lo que caerían en “Life among the Ruins”, pero no pintaba nada mal cuando esta balada parecía marcar el camino. Impresionante power ballad destinada al gran público aunque nunca llegó a despuntar al tratarse de un grupo totalmente alejado del hair metal imperante de la época. “Cry Forever” está a la altura de cualquier balada clásica de los 80 y conecta con las lacrimógenas composiciones de Steelheart, Slaughter y demás. Una concesión al gran público y toda una rareza para el grupo aunque es exquisita. Piano dominante y un DeFeis pletórico firman un tema en el que la guitarra de Pursino se luce tanto o más que las voces. Simple y sencilla para ellos, pero incluso en estos terrenos salían airosos.

10 – “Immortal I Stand” – Visions of Eden

Soy consciente de que he dejado fuera el “Noble Savage” pero quiero reivindicar a los Virgin Steele de los 2000 con esta maravilla que abría “Visions of Eden” de 2006. DeFeis superaba su enfermedad y el disco se abría con esta obra maestra siguiendo el camino marcado anteriormente. Gran producción y un estribillo colosal con todos los registros de voces de su líder. Impresionantes arreglos y los agudos inhumanos sobre los teclados que transitan sobra una potente base rítmica. Puede que decaiga a nivel general el disco pero siguen alcanzando un nivel altísimo y hay momentos tan geniales como en “Immortal I Stand”.

Jordi Tàrrega