Dejemos de enfurecernos contra una marca de cervezas por retratar una situación perfectamente realista y comencemos a pensar que quizá los que se dedican a hacer música tienen una parte de culpa, partiendo desde la propia ignorancia.

Recuerdo que hace unos años, un miembro habitual de la crew de una banda de nuestro país me explicaba una historia que viene muy al caso hoy, en base al anuncio de cerveza que tanto revuelo ha causado. En dicho anuncio, un tipo explica que una vez una banda que el conocía cobró con seis mil botellines de Mahou por una actuación, ya que el alcalde no les podía pagar con dinero. Dejando a un lado el hecho de que ni con sesenta mil botellas de dicho brebaje se podría pagar a la banda más piojosa de punk del mundo, el tema ha generado un debate. El debate viene siendo que los músicos malvenden su talento a cambio de unas cervezas y eso perjudica a toda una escena ya herida de por si debido al escaso nivel de ingresos que tienen muchos músicos de este país. Es decir, que Mahou está perpetuando la idea de que, a cambio de un bocata y unas cervezas, puedes traerte a cualquier banda de desgraciados músicos a tocar a tus fiestas de barrio. Y claro, la culpa es de la marca de cerveza.

Decía el tipo que yo conocía que, en cierta ocasión, la banda con la que él trabajaba -un afamado grupo del rock en castellano- había tocado en un pueblo que no nombraremos. Cobraron una parte del caché por adelantado, como siempre se suele hacer pero el día del concierto, el técnico de cultura del ayuntamiento de turno no tenía fondos para poder pagar el montante que faltaba al grupo. Así pues, ni corto ni perezoso, se ofreció a pagarles en cocaína. Algo de lo que se supone iban bien surtidos. El grupo aceptó y cobró una importante cantidad de dinero en gramos en lugar de en euros. Hablamos de un grupo de primer nivel, que ha hecho incontables giras y grandes festivales en España y fuera del país.Si esto sucede con un grupo de esa altura ¿qué no va a pasar con un grupo de pequeña escala?

El debate principal no debería ser el de si los músicos son estúpidos por cobrar en cerveza. Al final, cada uno tiene libertad de hacer las cosas como le de la gana ante determinadas situaciones. ¿Habría sido más correcto que el grupo del anuncio cancelase su actuación y dejase al alcalde con dos palmos de narices? Probablemente. Pero seguiría habiendo muchos grupos tocando a cambio de un bocata y unas cervezas. Porque los hay y esto responde a algo muy sencillo que ya hemos tratado en más de una ocasión: vales lo que generas. Obviamente es grave que un grupo esté generando unas ventas de bebida en barra de 12.000€ y unas ventas de entradas de 18.000€ y cobre en cervezas, porque se están aprovechando de él.  Pero existe una corriente de grupos que consideran que el músico debe cobrar si o si, por el simple hecho de realizar el acto de tocar su instrumento.

Cuando un músico entra en un circuito comercial (editando discos que vende a cambio de una contraprestación económica, actuando en salas de conciertos a cambio del precio de una entrada) no se aplican otras normas que las de mercado. Tanto generas, tanto vales, descontando gastos. Es muy distinto ser contratado para actuar en un evento de empresa o en un festival, donde formas parte de un presupuesto determinado y eres un entretenimiento más en un marco más amplio. Es muy diferente proveer un servicio de entretenimiento, a un precio pactado, que salir a tocar en condiciones “de mercado”: sin saber cuanta gente va a venir a verte y con un intermediario haciendo las veces de organizador. En el primer caso, estúpido es el músico que no exige un contrato y un depósito económico por adelantado. En el segundo caso, vales lo que generas, como decíamos. Tanta gente acude a verte, tanto vales.

Por lo que vengo observando en los últimos veinte años, el principal culpable de que los músicos tengan cierta precariedad en su profesión no es la marca de cerveza que hace un anuncio. Son los propios músicos que actúan desde la ignorancia y el desconocimiento a la hora de administrar su arte y sus bandas. Es muy cómodo decir “yo es que soy músico”. Es como si yo digo “es que yo solo soy inquilino” cuando un propietario pone cláusulas abusivas en un contrato de alquiler de piso. La responsabilidad de que tu banda o tu negocio prospere reside en ti, en el músico. No debes saber solo de tocar tu guitarra, debes saber y formarte en cuestiones de negocios, fiscales y laborales. No hace falta hacer un master, hace falta tener los ojos abiertos y ser una esponja ante el conocimiento.

Si formas una banda con la intención de pasártelo bien y pegarte la fiesta con tus colegas, no te extrañe que sigas cobrando en cervezas y bocatas con 43 años. Si, por contra, lo que quieres es desarrollar un proyecto viable artística Y económicamente, aprende como funcionan las cosas y busca las maneras adecuadas para consolidarlo. Entre ellas, crear valor para tu propuesta y hacer palpable ese valor. Bandas con guitarras que toquen rock hay millones. ¿Por qué la tuya es la que debería triunfar?  Cualquier negocio que se precie requiere inversión continuada para funcionar, muchas veces con retornos inciertos. Le pasa a una frutería, a una start-up tecnológica y a un grupo de música. Vanagloriarse de ser un ignorante y de “saber solo de una cosa” es algo que solo pasa en la música. Las risas vienen cuando llevas veinte o treinta años en esto y no sabes ni de quien son propiedad los derechos de tus canciones, cosa que le pasa a mas de una banda reconocida de nuestro país.

Dejemos de enfurecernos contra una marca de cervezas por retratar una situación perfectamente realista y comencemos a pensar que quizá los que se dedican a hacer música tienen una parte de culpa, partiendo desde la propia ignorancia. Del mismo modo que aprendiste a tocar la guitarra con horas de esfuerzo y tesón, busca a profesionales que te asesoren correctamente y fórmate para conocer mejor el mundo en el que quieres desarrollar tu proyecto.

The Metal Circus presta servicios de asesoría privada para bandas. Si necesitas más información puedes escribir a mkt@themetalcircus.com y uno de nuestros profesionales se pondrá en contacto contigo. 

Sergi Ramos