Con la despampanante “Vasemman käden hierarkia” y sus 18 minutos de fuzz ensordecedor, bendings pasados de rosca, hammonds desbocados, arpeggios sacados directamente del Necronomicón y sintetizadores de pesadilla. El final perfecto para un concierto que estoy convencido que fue, para muchos de los asistentes (y me incluyo), no sólo firme cantidato a show del año sin siquiera saber lo que está por venir sino también uno de los más espectaculares que se puedan ver en la actualidad. Oranssi Pazuzu son de otro mundo, y esperamos que sean de una raza que viva muchos, muchos años.

Pocas promotoras trabajan tanto con el corazón (y con el oído) como Madness Live, y especialmente pocas tan grandes apuestan con fuerza por pequeñas bandas que no se han hecho un mercado en España. Con esa creencia ferviente y un apoyo incondicional es como han conseguido inculcar la semilla de conjuntos como Leprous, a quienes han acompañado de la mano desde su debut en nuestras fronteras teloneando a Amorphis allá por 2011 hasta sus más recientes triunfos en las mejores salas, escudados por una legión de fans que, en cierto porcentaje, se la deben a ellos.

Cuando Madness se encariñan con una banda, se nota. Van a ser los primeros en traer a Igorrr a España por su pasión, y han sido los primeros en traer a unos Oranssi Pazuzu que, pese a estar en un punto álgido de su carrera, aquí todavía verdean. Y es que así funciona la industria musical y así funcionan los gustos y tendencias de cada región: puedes estar un día tocando para casi 3.000 personas en un festival como Roadburn y dos semanas después tan sólo contar con 150 feligreses en Razzmatazz 3. Pero es que así se empieza a sembrar en un nuevo territorio, y admiramos la valentía de aquellos que lo dan todo por aquello en lo que creen, especialmente cuando no es sota, caballo y rey.

Teloneados por unos Cobalt que sonaron absolutamente aplastantes, Oranssi Pazuzu salieron a escena entonando esa “Kevät” que abre su último EP, una pequeña decepción para aquellos que esperábamos un glorioso inicio directamente con “Saturaatio”. Por suerte no se hizo esperar demasiado y nos golpeó justo a continuación, acompañada de la mayoría de sus hermanas contenidas en la caja de Pandora que es “Värähtelijä”, álbum de 2016 que se postula como uno de los más rompedores dentro del metal en la última década.

El show, centrado en ese último y fantástico larga duración, fue la perfecta encarnación (y mejoración) de lo que el disco supone. A lo largo de setenta minutos, el conjunto finés nos hizo partícipes de su demencial ritual:una perfecta comunión entre el black metal y la psicodelia, entre lo oscuro y unos colores inquietantemente vivos, entre el headbanging más extremo y la danza más delicada. Esta banda es en directo una absoluta fiesta para los sentidos, un lugar donde dejarse llevar por los pasajes repetitivos, por los largos desarrollos, por las disonancias y por las capas de ruido.

El hipnótico riff de bajo de “Havuulu” , la tribal timbalada y vivaz teclado de “Lahja”, incluso un pequeño paso atrás en el tiempo con esos fantásticos rasgados punkarras cubiertos de sintetizadores de discoteca que vemos en “Vino Verso” (única representante del material anterior esa noche)… Oranssi nos tenían comiendo de su mano y nosotros no podíamos hacer más que bucear más y más hondo en las profundidades de su cosmos. Una experiencia de 10, en la que cualquier opción era maravillosa: si cerrabas los ojos y te dejabas llevar volabas en sus texturas y ritmos, mientras que si abrías los ojos podías presenciar su desbocante energía en el escenario.

Con la despampanante “Vasemman käden hierarkia” y sus 18 minutos de fuzz ensordecedor, bendings pasados de rosca, hammonds desbocados, arpeggios sacados directamente del Necronomicón y sintetizadores de pesadilla. El final perfecto para un concierto que estoy convencido que fue, para muchos de los asistentes (y me incluyo), no sólo firme cantidato a show del año sin siquiera saber lo que está por venir sino también uno de los más espectaculares que se puedan ver en la actualidad. Oranssi Pazuzu son de otro mundo, y esperamos que sean de una raza que viva muchos, muchos años.

Esteban Portero ,Sergi Ramos

Promotor:Madness Live

Día:02-05-2017

Hora:21:00

Sala:Razzmatazz 3

Ciudad:Barcelona

Teloneros:Cobalt

Puntuación:9