Lo primero que uno observa cuando asiste a múltiples shows de Ghost con una perspectiva crítica y detallista es lo increíblemente coreografiado y milimetrado que está el aspecto escénico. No hablamos de respetar una serie de rutinas más o menos habituales, hablamos de que cada segmento del show, cada paseo del Papa Emeritus III o cada gesto de los Nameless Ghouls responde a un guión. Solo por ese detalle habría que dejar de pensar en Ghost como una simple banda más: es una obra de teatro musicalizada y calculada. Lo visto durante el fin de semana santo en nuestro país es un espectáculo sencillo pero efectivo que muchos podremos alardear de haber visto dentro de diez años, cuando la banda esté en una liga superior dentro del negocio de la música.

Aunque finalmente el órdago lanzado por Ghost para esta gira – con recintos que cuadruplicaban el aforo de los de hace un año y medio- se probó inasumible, no cabe duda de que el tour por nuestro país ha sido un éxito. Además de estar presentes en el show de Barcelona en jueves santo, cogimos los bártulos y nos fuimos a seguir la gira por Madrid y Bilbao aprovechando el taller de fotografía de conciertos que esta web organizaba junto a nuestro colaborador Javier Bragado.

Lo primero que uno observa cuando asiste a múltiples shows de Ghost con una perspectiva crítica y detallista es lo increíblemente coreografiado y milimetrado que está el aspecto escénico. No hablamos de respetar una serie de rutinas más o menos habituales, hablamos de que cada segmento del show, cada paseo del Papa Emeritus III o cada gesto de los Nameless Ghouls responde a un guión. Solo por ese detalle habría que dejar de pensar en Ghost como una simple banda más: es una obra de teatro musicalizada y calculada. Lo visto durante el fin de semana santo en nuestro país es un espectáculo sencillo pero efectivo que muchos podremos alardear de haber visto dentro de diez años, cuando la banda esté en una liga superior dentro del negocio de la música.

El concierto de Madrid fue la puesta de largo más importante del tour español, con un recinto imponente como el Wizink Center de Madrid, preparado para albergar toda la producción de Ghost que el grupo ha paseado por recintos medianos en Europa esta primavera. Cabe decir que, aunque el show gana enteros en una sala pequeña por la dimensión oscura e intimidatoria del personaje del Papa y sus Ghouls, un escenario grande no se les queda pequeño. El dinamismo que han aportado los nuevos miembros de la banda a Ghost (como se ha confirmado recientemente con la fulminante denuncia interpuesta por los anteriores miembros bajo las máscaras) es parte integral del hecho por el cual un recinto grande ya no es terreno hostil para la banda. Guitarras y bajista danzan por todo el escenario, saltan y aportan energía a raudales a la actuación, mientras que Papa se dedica a capitanear el barco con una teatralización y performance que es más sutil que abiertamente tosca o enérgica. A medio camino entre mimo y temible obispo del mal, Papa no deja a nadie indiferente.  En ese sentido, el show de la sala Santana 27 en Bilbao nos permitió apreciar el aura oscura de la banda con mucha más cercanía que en Madrid, donde todo quedó un poco más distante por la propia dimensión del recinto. En otros momentos, como “Absolution” o “Mummy Dust”, con sus momentos de puro arena rock, se agradeció el gran palacio madrileño.

A efectos de repertorio, la banda jugó a lo seguro en ambas ciudades. Tras varios cánticos a modo de intro y la correspondiente prueba de sonido de los técnicos (que saludaban reverenciando al público al acabar de golpear la batería, por ejemplo), el grupo salió a escena con “Square Hammer”, mientras que el Papa aparecía entre una columna de humo en una plataforma elevada entre el batería y el teclista. Aparición efectista a la altura de lo esperado y a partir de ahí, el carisma se desprendía del satánico pater inundando todo el escenario. A día de hoy, con lo inmovilista que es el público del heavy metal, me sorprende que todo esto esté pasando y que un nuevo artista pueda comandar a una audiencia de la manera que lo hace el sueco Tobias Forge con su gorro papal.

El set list prosiguió con “From the Pinnacle to the Pit”, “Secular Haze” y la esperada “Con Clavi con Dio”, donde el vocalista hacia brotar el incienso entre escalofriantes cánticos redudantes que todo el público seguía inevitablemente. Siguió el show con “Per Aspera Ad Inferi” y la aparición de dos monjas que repartieron sacramentos durante “Body and Blood” entre el público de las primeras filas. El Papa fue meridiano en ambas ciudades: “si podéis tocar algo, si alcanzáis a tocar algo… no lo hagáis”. Aplausos.

La parte central concentró los momentos más netamente heavies del concierto, especialmente la densa “Cirice” y la luciferiana “Year Zero”, que siempre hace estallar al público. La oda a nuestro señor Satanás en “He Is” conmovió al respetable, con el Papa ya sin gorro y en su faceta más desenfadada coronando la parte alta del escenario y mirando al telón de la bestia, casi dedicándole la canción.

En la parte más cañera del concierto se dieron cita “Absolution”, un “Mummy Dust” que nos bañó en confetti, la siempre extraña “Ghuleh/Zombie Queen” y el hit “Ritual” con el que empezó todo.

En el camino a los bises, el Papa nos dedicó un discurso (el tercero de la noche) sobre el orgasmo femenino que nadie entendió y con el que dio paso a “Monstrance Clock”, con la que se cerró definitivamente el concierto tras una hora y veinte escasas.

Un show distinto pero efectivo. Ghost son una experiencia que gana enteros en directo aunque la propia teatralización  hace que el show tenga poca espontaneidad, visto de seguidillo en dos ocasiones. Tampoco es que el personaje de Papa Emeritus se preste a hacer “scream for me” a lo Dickinson -aunque lo hizo en los momentos clave como el solo de guitarras de “Absolution”, donde queda muy bien hacer que el público estalle.

Tanto en Madrid como en Bilbao pudimos escuchar a una banda bien ecualizada y con un sonido envidiable en directo, algo especialmente importante dados los matices que abundan en su música. Escénicamente fue más grandilocuente el show de Madrid pero más efectivo el de Bilbao por la presencia cercana del Papa. En cualquier caso, dos maneras de disfrutar de Ghost y dos experiencias distintas ante un mismo setlist.

Sergi Ramos

Promotor:Rock N Rock

Día:14-04-2016

Hora:21:00

Sala:Wizink Center / Santana 27

Ciudad:Madrid / Bilbao

Teloneros:Zombi

Puntuación:9