Los madrileños Whisky Caravan son una de las apuestas más seguras del rock en castellano. Su sensacional segundo disco, “Lo que nunca encontraré”, publicado el año pasado por Rock Estatal, les ha puesto en el punto de mira, y su gira de presentación les llevó a Zaragoza el pasado 20 de octubre, un día antes de su gran noche en Madrid, con ese final de gira en la sala Caracol.

Los madrileños Whisky Caravan son una de las apuestas más seguras del rock en castellano. Su sensacional segundo disco, “Lo que nunca encontraré”, publicado el año pasado por Rock Estatal, les ha puesto en el punto de mira, y su gira de presentación les llevó a Zaragoza el pasado 20 de octubre, un día antes de su gran noche en Madrid, con ese final de gira en la sala Caracol. A priori no era la fecha idónea para tocar en Zaragoza, cinco días después de haber clausurado unos Pilares plagados de fiesta y conciertos, pero la pequeña sala La ley seca terminó llenándose, con unos 40 asistentes de lo más variopintos (lo mismo había camisetas de Arch Enemy que de Lacoste) venidos de varios puntos del país para recibir a Whisky Caravan en su primera actuación en la capital del cierzo.

Resultaba un tanto chocante el nombre del cantautor local Carlos Sobreviela como artista invitado, por lo distante de las propuestas de los protagonistas. Pero más tarde conocimos que fue la propia banda quien invitó a Sobreviela, porque como comentó el guitarrista Víctor Fraile son grandes admiradores de La última cruzada, banda que lideraba éste en la Zaragoza de los primeros 90 y que sólo publicó un álbum, “Entre rosas y espinas”. Son muchas las conexiones de Whisky Caravan con el Pop-Rock de Zaragoza, pues además del parecido con Héroes del silencio que muchos citan, la semana pasada también se pudo ver al vocalista Danny Caravan en la sala López en el concierto especial de Las Novias por el 25º aniversario de su debut.

Volviendo a Carlos Sobreviela, ahora se dedica a la canción de autor, con un disco en el mercado, “Momentos de mi vida”, del que desgranó varias canciones en los 40 minutos que dispuso, además de otras aún no publicadas, y que como explicó con gran timidez, “sonaban así ahora, pero puede que en unos días lo hagan de otra forma”. Fue un telonero atípico para caldear el ambiente, pero mereció la pena descubrir la nueva faceta de este artista maño.

Lo primero que llamó la atención al subirse Whisky Caravan al escenario fue la imperiosa juventud de sus miembros. En las fotos promocionales daban un aspecto mucho más adulto. Esto explica también la frescura que emanan sus dos discos, y que supieron trasladar al directo con maneras de veteranos. Los focos se centran en su cantante Danny Caravan, un hijo bastardo de Eddie Vedder y Enrique Bunbury, que solapa su excelsa timidez entre canciones con un despliegue feroz a la hora de interpretarlas. Su voz es uno de los factores clave del éxito de Whisky Caravan, y lo cierto es que la moduló con autoridad a lo largo de la hora y media del concierto. Sus compañeros le secundan perfectamente, con Víctor Fraile (al que ya conocíamos por su otra banda Laguna) y el bajista Lucky apoyándole en las voces y muy activos sobre las tablas, al igual que el batería Marcos Martínez. El guitarrista solista Alberto Martínez es el que se muestra más discreto, incluso estéticamente, aunque también se fue soltando hasta terminar de rodillas en la pieza final “Hacia ningún lugar”.

Como era de esperar, el setlist se apoyó sustancialmente en “Lo que nunca encontraré”, y desde el primer momento de mostraron que temas como “A salvo en el dolor”, “Agujas a un reloj”, “Días de niebla” y ”Vidas de un solo tren” tienen la energía necesaria para hacer vibrar a la audiencia, aún amodorrada. Danny se cuelga la acústica que le queda de postal para un set central más melódico, con “Volver”, que abría su debut “Donde ella duerme”, la fantástica “No estás muerta” y un nuevo tema, “Aviones”, que olía a himno. No sería la última inédita que brindarían a la audiencia: un poco más adelante interpretarían “Naufragio”, que también incluirán en ese esperado tercer disco, que anunciaron que entrarían a grabar el 4 de diciembre. El intenso blues “Fuego y gasolina”, dio pasos a los bises, con la conocida “Aquí y ahora”, y las épicas “Quiero” y “Hacia ningún lugar”, en la que la banda brilló especialmente.

Es difícil de explicar lo que quiero decir a continuación, pero sin ser un concierto de 10, salimos del concierto con la sensación de haber visto algo diferente: una banda joven, con canciones sólidas, y un público heterogéneo y que las conoce y canta más que los estribillos. Whisky Caravan son un diamante en bruto, que puede brillar fuerte más temprano que tarde.

Setlist:

  • A salvo en el dolor
  • Agujas a un reloj
  • Días de niebla
  • Vidas de un solo tren
  • Volver
  • No estás muerta
  • Aviones (Nuevo tema)
  • Sombrero
  • Genie
  • Naufragio (nuevo tema)
  • Fuego y gasolina
  • Sólo un susurro
  • Aquí y ahora
  • Quiero
  • Hacia ningún lugar

Tomas Catalán

Promotor:Whisky Caravan

Día:20-10-2017

Hora:21:00

Sala:Ley Seca

Ciudad:Zaragoza

Puntuación:9