Desconozco el porqué de empezar los conciertos tan extremadamente pronto, la verdad. De un tiempo para acá, la hora de inicio de los shows se ha ido adelantando hasta el punto de que es bastante común hoy en día ver conciertos de 3 o 4 bandas que arrancan a las 6 o 6:30, una hora de arranque imposible de asumir para aquellos que trabajamos y/o vivimos fuera de Barcelona.

Desconozco el porqué de empezar los conciertos tan extremadamente pronto, la verdad. De un tiempo para acá, la hora de inicio de los shows se ha ido adelantando hasta el punto de que es bastante común hoy en día ver conciertos de 3 o 4 bandas que arrancan a las 6 o 6:30, una hora de arranque imposible de asumir para aquellos que trabajamos y/o vivimos fuera de Barcelona. No sé si la normativa municipal ha cambiado, si es cosa de la sala o del promotor que por el motivo que sea decide que las cosas sean así -imagino que algún motivo real habrá- lo único que saco en claro es que si esto se convierte en la tónica habitual, nos vamos a perder a muchos teloneros, las salas harán mucha menos caja y a fin de cuentas las bandas que tienen la papeleta de abrir la velada se verán tocando frente a 4 gatos con el bajón que eso supone.

Era consciente de que me iba a ser imposible llegar a SCHAMMASCH, con lo que no contaba es que iba a acabar perdiéndome también a los brasileños MYSTIFIER por culpa de un atasco monumental en la autopista. Tardar 2 horas en llegar de Terrassa al centro de Barcelona acaba con la paciencia incluso del más comedido y el transporte público por desgracia no es una opción para aquellos que vivimos fuera de la ciudad. Pero vamos, que imagino que no será cosa de los promotores pues arrancar tan pronto y tener a toda la gente fuera a las 11 de la noche no favorece a nadie, se mire por donde se mire.

Ganas le tenía a los suizos SCHAMMASCH quienes ya dejaron un muy buen sabor de boca por aquí en la anterior edición del Move Your Fucking Brain donde pasaron de ser unos casi desconocidos a uno de los grandes triunfadores de la noche. Con nuevo trabajo bajo el brazo, “Triangle” (¡De 100 minutos de duración!), de bien seguro SCHAMMASCH debieron dar un recital de considerable calibre.

Con MYSTIFIER la cosa era un pelo diferente. Habiéndoles visto hace cosa de 3 años en su anterior visita a Barcelona (Prat de Llobregat), esperaba que en esta ocasión pudieran acabar de convencerme, cosa que no hicieron entonces. Recuerdo una actuación tosca, deslucida y bastante sosa que no hacía justicia a la magia y atmósfera que recrean sus discos de estudio, sobre todo sus clásicos “Wicca” y “Göetia”, 2 trabajos que ayudaron a redefinir el Black Metal de principios de los 90 junto a curiosamente ROTTING CHRIST y sus discos iniciales. Justo llegamos al recinto cuando la banda acababa de finalizar su último tema, toda una lástima. Otra vez será.

Con una sala con poco más de la mitad del aforo ocupado (¡Fiarse de los eventos de facebook es un craso error en los días de postureo en los que vivimos!), los griegos ROTTING CHRIST saltaron a escena ante no más de 200 personas imagino, una cifra no muy cuantiosa pero de acorde a las cantidades que esta gente siempre ha movido por aquí, por desgracia. La banda capitaneada por los hermanos Tolis es bastante asidua de los escenarios nacionales, tanto en los años 90 como en los últimos tiempos donde nunca pasan más de 2 años sin que vuelvan por aquí. A título personal, si bien he podido verles en algunos festivales veraniegos y exceptuando un bolo en el Mephisto de hace una década con los MALEVOLENT CREATION si no ando confundido, todos mis recuerdos de ellos se remontan atrás en el tiempo a aquellas primeras visitas de la banda a nuestro país junto a MOONSPELL y SAMAEL, posteriormente con OLD MAN’S CHILD y BORKNAGAR y una más a finales de la década de los 90 acompañando a DEICIDE, BEHEMOTH y tropocientas bandas más. Andaban los griegos por aquella época un poco perdidos chapoteando terrenos peliagudos afines al Gothic Metal y posteriormente el Industrial, lo que hace que sus actuaciones pasaran con más pena que gloria siempre rodeados de bandas más tralleras que ellos. Con los años, Sakis y Themis han sabido reconducir la nave hacia aguas más coherentes y de acorde a su legado y pasado entregando unos últimos trabajos (los de su etapa con Season of Mist precisamente) bastante dignos y cuya acogida nada tiene que ver con aquellos discos de ROTTING CHRIST de principios de siglo que no parecían interesarle a nadie. “Rituals” en especial, el último de ellos, les ha devuelto la credibilidad perdida y era lógico que tuviera cierta repercusión en su setlist actual. Con un sonido atronador y bastante nítido, creo yo lo mejor de la noche (o de lo que yo vi…), los griegos salieron a escena a ritmo de la nueva “Ze Nigmar” con ese ritmo marcial y con aires ritualísticos que les acompañaría durante toda su actuación. De su nuevo album, presentaron también en este primer tramo de concierto “Elthe Kyrie” y “Apage Satana” que nos devolvieron a los ROTTING CHRIST más solemnes, a base de ritmos de timbalas y juegos de voces entre Sakis y su nuevo guitarra y bajista, todo ello bañado por infinidad de capas de efectos, teclados y voces pregrabadas que irían sonando durante toda su actuación adornando su música a las mil maravillas. Completaron su set un par de referencias a su anterior trabajo “Kata Ton Aaimona Eaytoy” y algunas joyitas del pasado que en mi humilde opinión suenan mucho mejor ahora que en aquellos primeros discos donde el sonido nunca les acompañó (Pese a la atmósfera que ustedes quieran y demás, sonaban atroces, las cosas como son), caso de “The Sign of Evil Existance” y “The Forest of N’Gai” que recortaron y entremezclaron en un solo tema, “Non Serviam” o un recuerdo a su banda paralela THOU ART LORD en forma de “Societas Satanas”. Tras poco más de hora de actuación y con un público satisfecho que había disfrutado de lo lindo, ROTTING CHRIST con un Sakis entregadísimo y orgulloso del show se fueron para dejar paso a los co-cabezas de cartel de la noche, los colombianos INQUISITION.

Tras un par de visitas a nuestra ciudad en garitos bastante infectos, por fin INQUISITION podían presentarse en una sala en condiciones donde su propuesta extrema y caótica por lo menos podía ser saboreada debidamente. Todo lo que recuerdo de su anterior concierto por aquí 5 años atrás en el ¿Extinto? Moog era una bola de ruido indescifrable e interminable, por lo que los antecedentes se podría decir que no eran muy halagüeños. Tras la consabida intro, Dagon e Incubus arrancaban su set a ritmo de “From Chaos they Came” de su nuevo trabajo “Bloodshed Across the Empyrean Altar Beyond the Celestial Zenith”, con un volumen atronador (diría que ensordecedor, ¿Había necesidad de tanto?) y un sonido de primeras confuso que fue mejorando a lo largo de su actuación. Con casi 30 años de actividad a sus espaldas, INQUISITION no han entrado en la gran liga del metal extremo hasta su fichaje por Season of Mist hará cosa de 3 años, situándose en una posición muy privilegiada pese a que no han inventado absolutamente nada (Musicalmente se lo deben todo a IMMORTAL y líricamente a EMPEROR/LIMBONIC ART), lo que no quita que de tanto en cuanto, sobre todo en estos días donde a todo el mundo le ha dado por intentar reinventar las cosas, se agradezca un poco de Black Metal convencional, del de toda la vida, de corte nórdico, a piñón fijo y sin florituras, que es básicamente a lo que se dedican INQUISITION. Parte de su encanto reside en que son dos tipos armando semejante pitote sobre el escenario, yo sin embargo agradecería un par de músicos más que pudieran añadir más matiz y carácter a su música. Pese a que Dagon únicamente con su guitarra y voz es capaz de llenar el espectro sonoro prácticamente él solito, es de recibo asumir que tras 20 minutos de actuación, ésta puede acabar siendo un tanto monótona con solo 2 músicos sobre el escenario y 2 instrumentos sonando a fin de cuentas. De cualquier forma, este dato parecía pasar inadvertido ante la gente que realmente se lo estaba pasando bien. Más allá de esta apreciación personal y subjetiva, si algo me gustó y sorprendió de esta banda es que por algún extraño motivo logran recuperar aquel espíritu de aquellos primeros bolos de Black Metal en la Ciudad Condal en los años 90 en la mítica Sala Garatge, ya fuese a través de su música, presencia escénica, humo, luces, sonido… El conjunto en sí de lo que supone la experiencia INQUISITION en directo trae memorias de aquellos lejanos días y eso a los que tenemos cierta edad nos resulta impagable. En mi opinión quizá su show fue un tanto largo y le habría recortado un par de temas, pero no creo que eso hubiese mejorado una actuación que fue de notable alto en adelante y que llegó a su cima con otro tema de reciente factura, “A Magnificent Crypt of Stars”, dejando el pabellón bien alto y saciando las ganas de Black Metal de calidad sobre todo en estos tiempos en los que cada vez los carteles son más variopintos y cuesta dar con cierta coherencia en la confección de paquetes de gira. Si te lo perdiste, réstale gravedad; seguramente no pase mucho hasta que ambas bandas vuelvan por aquí, tiempo al tiempo.

 

Fotos: Elena Marco ( www.facebook.com/Elena Marco Konzertfotografie )

Javi Félez

Promotor:Madness Live Productions

Día:2016-11-02

Hora:18:30

Sala:Apolo 2

Ciudad:Barcelona

Puntuación:8