Después de la explosión del grunge y su posterior caída tras la muerte de Cobain el panorama era pésimo para el heavy metal tradicional especialmente en Estados Unidos e Inglaterra. Ambas potencias olvidaron por completo el estilo y en Europa quedó el reducto del power metal, así que Linkin Park, Korn y Limp Bizkit fueron vistos como amenazas al estilo más puro. Se les colgó especialmente a Korn la etiqueta de Nu Metal y posteriormente la despectiva de ”chándal metal”.

Después de la explosión del grunge y su posterior caída tras la muerte de Cobain el panorama era pésimo para el heavy metal tradicional, especialmente en Estados Unidos e Inglaterra. Ambas potencias olvidaron por completo el estilo y en Europa quedó el reducto del power metal, así que Linkin Park, Korn y Limp Bizkit fueron vistos como amenazas al estilo más puro. Se les colgó especialmente a Korn la etiqueta de Nu Metal y posteriormente la despectiva de ”chándal metal”. Quienes les dimos la espalda en su día, tras conciertos como el de ayer, cuesta pensar que no le diéramos ni la oportunidad a propuestas tan interesantes como esas. Pero para eso está la juventud, para cometer esos pequeños pecados. El caso es que Barcelona se vistió de gala para recibir a una de las bandas más rompedoras de los 90 registrando una tremenda entrada. Daba gusto ver la imagen que daba el Sant Jordi Club.

Público variopinto, gente con rastas, muchos niño y bastante gente joven. No hay que olvidar que Korn desde un inicio era una banda destinada a quinceañeros, especialmente por esos maravillosos artworks en los libretos y portadas. La tarde empezaba fuerte con los Hellyeah de Vinnie Paul (Pantera), pero al igual que me pasó en Wacken, no pude acudir a la cita. Buenas críticas de los que allí estuvieron presentes aunque show incomprensiblemente corto.

Lo de Heaven Shall Burn es digno de admiración. Crecen disco a disco y concierto tras concierto. Les he podido ver en festivales europeos y patrios y siempre dan el callo. La entrega es total y cada vez mejoran en sus posturitas y coreografías, hecho que los hace más espectaculares si cabe. Sus riff deathcore tienen gancho y la potencia es aplastante. Marcus Bischoff sigue vistiendo su impecable camisa roja y el combo arremete con todo y de qué manera. Han crecido muchísimo y cada vez demuestran más detalles distintivos tanto en estudio como en directo. La anécdota acaeció cuando pararon un tema para evitar que un pogo se saliera de madre. Preguntaron si todos estaban bien y si alguien estaba herido. “Sobre todo, que cada uno cuide del de al lado”, dijo Marcus, fiel siempre a sus axiomas como banda. No repitieron el tema y siguieron dando cabida a material actual y pretérito. Eric Bischoff al bajo y Christian Bass forman una locomotora por base rítmica y el grupo funciona mejor que nunca. Se comen al público y los grandes escenarios se les dan de maravilla. Todavía me falta verles en sala. Lo mejor llegó al final con ese clásico que es “Endzeit”, intro de piano incluida, y la fenomenal versión de Edge of Sanity “Black Tears” que ya han hecho suya. Heaven Shall Burn son ya una realidad firme y poseen uno de los mejores directos del momento. Sonido aplastante para un grupo que está entre la élite del metalcore.

Los 90 quedan lejos pero Korn siguen estando en una forma envidiable y sus fans recibieron un concierto excelente, aunque se hizo algo cortito (hora y 20 minutos). Siguen siendo grandes y cuidaron perfectamente la escenografía. Luces de colores en las plataformas que dejaban a bajista, batería y teclista en lo alto. Juegos con los telones de fondo y negro riguroso para un Jonathan Davis que se le ve en plena forma. Muy impresionante la caída del telón negro para mostrar el trabajado escenario. “Right Now” y “Here to Stay” pusieron la sala patas arriba. Afinaciones graves, voces rasgadas y nu metal de primera. Repartieron bien el setlist entre todas sus obras y en “Rotting in Vain” lucieron músculo en el riff y las teclas de Davey Oberlin. Era mi primera experiencia con ellos en directo y los temas en vivo ganan muchos enteros. Los guturales no suenan tan fuertes pero esas líneas características gruñidas por Davis son excepcionales, a la par que una de los grandes credenciales. Cadencias tribales en la batería de un Ray Luzier espectacular para destacar uno de los grandes títulos del “Issues”.

Las versiones son algo común y habitual en los directos de los de “Bakersfield” pero no creo que el clásico de Cameo “Word Up” sea la mejor elección. Funcionó pero palidece ante la de Gun, por poner un ejemplo. Si agradecimos las intrusiones de “We Will Rock You “ de Queen y el “One” de Metallica y echamos de menos la de Pink Floyd. “Coming Undone” dio paso a la espectacular “Insane”, acompañada de un cambio de telón de fondo. La melódica “Insane” lució pero es en “Y’All Want a Single” cuando Jonathan Davis nos hace levantar el dedo corazón y suelta una de las parrafadas de la noche. Uno de los momentos culmen llega cuando el líder saca su gaita para posteriormente atacar la intro. No es una gran demostración de habilidad con el instrumento, pero los fans enloquecen para posteriormente disfrutar de “Shoots and Ladders” de su primer disco, al que acompañó “Blind”, otro de los grandes momentos de la velada.

El solo de Luzier a las baquetas demostró su enorme calidad y pegada pero los solos siguen siendo el momento ideal para que muchos vayan al lavabo o a fumar. Personalmente a partir de entonces es cuando más disfruté. Las voces esquizofrénicas de “Twist” y la siempre excelente “Good God”. Los movimientos de Davis en escena son absolutamente reconocibles, tanto como esos pasajes con gruñidos agresivos. Dos bises con quizá lo más celebrado de su trayectoria. Por un lado “Falling Away From Me” del “Issues” y “Freak on a Leash” por el otro, que en directo es realmente impresionante. El clásico por antonomasia. La gente se lo pasó en grande bailando y botando a lo largo de todo un concierto intenso, equilibrado y por momentos matador. El montaje y los plafones de luces bañando el escenario en tonos azulados hace que te sumerjas en su mundo y su sonido, y la entrega del grupo apoyados por un muy buen sonido hicieron que la velada fuera de obligada asistencia para todo fan que se precie.

Sergi Ramos ,Jordi Tàrrega

Promotor:Live Nation

Día:2017-03-18

Hora:19:30

Sala:Sant Jordi Club

Ciudad:Barcelona

Teloneros:Heaven Shall Burn Hellyeah

Puntuación:8