Cortos pero intensos; así se podrían resumir los conciertos de CALIBAN y SUICIDE SILENCE en la capital catalana. ¿Podrían haber sido más largos? Si, pero entonces: ¿habríamos disfrutado de la misma forma ante semejante intensidad? Nunca lo sabremos

Cada género tiene sus virtudes y sus defectos, no hay duda de ello. Lo complicado es admitir el qué en cada caso cuando perteneces a un sector concreto. ¿La razón?: cabezonería y el miedo a sentirte juzgado. En su momento miraba el género del core con un cierto desprecio, pero con el paso de los años, y tras abrir mi gusto musical, me di cuenta de que me equivocaba en muchos aspectos. Centrándome en el directo del core: la entrega de las bandas es admirable y la forma de vivir que tiene el público… ¡sin palabras!

A nivel de conciertos, la temporada 2016 se acaba y debía poner una dosis de este género para acabar el año. La unión de dos titanes como CALIBAN y SUICIDE SILENCE en un solo cartel me entró enseguida y decidí acercarme a verlos cuando supe de tal evento.

El sábado 3 de diciembre era la jornada marcada y Razzmatazz 2 la sala elegida. Siempre es difícil moverse por la ciudad condal; hay veces en que el transporte falla y si a ello se le suma otros imprevistos: el resultado puede ser algo similar al caos. Este fue mi caso y sin proponérmelo llegué justo cuando empezaban SUICIDE SILENCE.

Como os estaréis imaginando: no pude ver a TO THE RATS AND WOLVES y BROTHERS TILL WE DIE y espero poder verlos en un futuro cercano. Dejando mis 1000 y 1 contratiempos, SUICIDE SILENCE no iban a tener mi suerte y a la hora prevista subieron al escenario. Con un sonido fuerte y contundente, Eddie Hermida y los suyos se ganaron al respetable desde el primer compás. La energía no decrecería ¡al contrario! aumentó con temas como “Wake Up” y “Fuck Everything” hasta convertir todo aquello en un polvorín altamente inflamable. Pese a la destrucción acumulada, había tiempo para derrochar simpatía donde el castellano del cantante venezolano sería clave para sellar la conexión stage-público; el mejor ejemplo fue cuando Eddie organizó a todos los reunidos para cantarle el cumpleaños feliz al guitarrista Chris Garza.

Volviendo al concierto, anunciaron que el 24 de febrero editarán su nuevo trabajo (el cuál está todavía sin nombre) y nos adelantaron un tema de él que sacó más de una sonrisa prometedora. En “No Pity For A Coward” pudimos cantar a pleno pulmón y con “You Only Live Once” se despidieron con un wall of death por todo lo alto.

SUICIDE SILENCE dejaron inservible el sistema de ventilación de la razz en tan solo 45 minutos; quedaba claro que CALIBAN tenían que dar el 200% para al menos estar a la altura y creedme: lo dieron. Con un cambio que se alargó un tanto de lo previsto, Andy Dörner y los suyos salieron a escena bajo un escenario preparado para la ocasión. El juego de plataformas posteriores era lo más destacado; elevaban la batería y daban un toque visual impactante para que cuando sonase “Memorial” todo aquello explotase.

Ambas bandas tiene un estilo diferente y no poseen la misma contundencia musical pero no infravaloréis a los alemanes; saben dar conciertos plagados de sobredosis de adrenalina. Sin ir mas lejos: la entrega que intercambiaban los germanos con sus fans fue reciproca y no es de extrañar que los miembros de CALIBAN se mostrasen agradecidos e nos invitasen a entrar en el pitt con temas como “Paralyzed”. Visitaban Barcelona para dejar huella y no parar, con “NebeL” nos lo recordaron y nos invitaron a dinamitar nuestra energía.

La duración del concierto fue sorprendentemente corta; al acabar “Mein Schwarzes Herz”, y con tan solo 37 minutos transcurridos, se tomaron un descanso que indicaba que ya estábamos en el encore y que el final se acercaba. Volvieron con una energía sobrecogedora e incluso se vio al mismísimo vocalista alemán surfeando entre el respetable mientras todos saltaban al son de “We Are The Many”. Homenajearon a RAMMSTEIN con una cover de “Sonne” que provocó la locura máxima entre los asistentes, y que estaba muy bien llevada a su terreno, y se retiraron interpretando “Nothing Is Forever” con un toque épico.

Cortos pero intensos; así se podrían resumir los conciertos de CALIBAN y SUICIDE SILENCE en la capital catalana. ¿Podrían haber sido más largos? Si, pero entonces: ¿habríamos disfrutado de la misma forma ante semejante intensidad? Nunca lo sabremos; lo que si podemos afirmar es que ambas bandas vinieron y vencieron con unos shows llenos de calidad y entrega como si no hubiese un día de mañana.

Alex Hidalgo ,Sergi Ramos

Promotor:HFMN Crew

Hora:19:00

Sala:Razzmatazz 2

Ciudad:Barcelona

Teloneros:Suicide Silence To The Rats And Wolves Brothers Till We Die

Puntuación:8