El pasado sábado 4 de noviembre BROTHER FIRETRIBE aterrizó en tierras madrileñas para ofrecer por primera vez en nuestro país un concierto como cabezas de cartel. Ya vinieron hace unos años como telonero de PAIN, pero nunca antes vinieron a la capital.

Abrieron unos diez minutos tarde la Caracol, pero los encargados de abrir la noche, los jovencísimos SHIRAZ LANE, empezaron a su hora para presentar su único álbum hasta el momento, For Crying Out Loud, que salió en abril del año pasado.

Los asistentes estaban muy dispersos por la sala, pero nada más empezar a sonar lo primero de la noche, “Wake Up”, empezaron a acercarse al escenario para ver de cerca a los de Finlandia. Este tema y el siguiente, “Carnival Days”, fueron suficientes para que todos clavásemos los ojos en la banda y para dejarnos llevar por el entusiasmo y el ambiente tan fiestero que SHIRAZ LANE desprendía.  A estas canciones les siguieron “Begging for Mercy” y el nuevo single, “Harder to Breathe”, que nos puso a todos los pelos de punta.

Cuando llegó el turno de “Mental Slavery”, Hannes Kett (cantante) y Miki Kalske (guitarrista) bajaron del escenario para cantar y tocar entre el público. Volvieron a subir para el último estribillo y cerrar un concierto de diez con “Out There Somewhere”.

Durante el concierto, de vez en cuando los BROTHER FIRETRIBE subían al escenario con caretas de demonios para llevar a sus teloneros chupitos, toallas para secarse el sudor de la cara, o simplemente para darles un par de palmaditas en la espalda. Se notaba una complicidad enorme entre las dos bandas y fueron capaces de transmitirla y contagiarla al público. Entre la perfecta ejecución de los temas, las bromas entre las dos bandas, la constante interacción con el público y el buen rollo que transmitieron, fueron unos teloneros perfectos. Se llevaron más de un fan al bolsillo y espero que tengan mucho éxito en el futuro.

Tras una extraña introducción –dos personas gritando intermitentemente, como si estuviesen jugando al tenis-, llegó el plato fuerte de la noche: la banda de Pekka Ansio Heino (LEVERAGE) y de Emppu Vuorinen (NIGHTWISH) subió al escenario para presentar su último álbum, Sunbound, y para celebrar el quince aniversario de la banda.

Comenzaron con el instrumental homónimo del disco seguido de un tremendo “Help is on the Way” que puso los pelos de punta a más de uno. Era el último concierto del tour de la banda y se notó que querían disfrutarlo al máximo. Todos fueron carismáticos a más no poder y muy cercanos con los fans –de hecho entre Emppu y Janson Flink (bajista) repartieron unas cuarenta púas, seguramente las que sobraron en la gira-.

Siguieron con “Indelible Heroes” y con un “One Single Breath” que hizo saltar y cantar a toda la sala. El setlist fue corto, pero el reparto de temas fue bastante bueno: es verdad que se centraron en las canciones del último trabajo, pero hicieron un recorrido por los otros tres discos sin dejarse prácticamente ninguno de sus clásicos –aunque hubiese estado genial que cantasen “Spanish Eyes”-. El trabajo de Pekka fue impecable: una afinación y entonación perfecta, una actitud de diez y llenó de risas la Caracol entre canción y canción con sus bromas, sus “I can’t remember the fucking setlist” y sus infinitos “anyways”.

Cuando empezaron a tocar uno de los temas nuevos, “Heart of the Matter”, unos SHIRAZ LANE cargados de cerveza se unieron al público y disfrutaron del show como el resto de la sala. Pekka se dio cuenta y estuvo el resto del concierto lanzándoles miradas y sonrisas de complicidad, pero sin olvidarse del resto de los que fuimos a verles.

Llegó uno de los momentos más esperados de la noche, “For Better or for Worse”. Justo después del primer estribillo hubo un momento muy especial para dos fans de la banda: Emppu se acercó al borde del escenario e hizo la pose que todos los seguidores de BROTHER FIRETRIBE o NIGHTWISH nos sabemos de memoria –agacharse estirando una pierna y doblando la rodilla de la otra-. Dejó que tocasen un poco la parte superior del mástil mientras él seguía con la canción y, con el permiso del pequeño escandinavo, cogieron un par de púas que tenía colocadas en el clavijero.

Continuaron con “Shock”, tal vez el tema más flojo de la noche. No desinfló la atmósfera de la noche, pero si hubieran tocado cualquier otra canción no habría pasado nada. Seguidamente sonó tocaron “Runaways” y volvieron al Sunbound con un par de canciones ejecutadas a la perfección por la banda entera: “Last Forever” y “Taste of a Champion”, en la que, por cierto, escuché más el chorro de voz del cantante de SHIRAZ LANE –que estaba justo detrás de mí- que al propio Pekka.

Quedaba poco para terminar, pero aún teníamos mucha energía. “I’m on Fire”, uno de los mejores temas del False Metal, desgarró la sala e imbuyó a todo el mundo en un estado de euforia y frenesí que duró hasta la última canción. El tema terminó y Pekka agradeció a todos la grandísima acogida que tuvieron en Madrid. Dijo que fue uno de los mejores conciertos del tour, un cierre de gira perfecto; llegó a confesar que no se esperaban para nada tener una noche tan buena y que, para celebrarlo, quería cantar con nosotros una canción más: el hitazo “Heart Full of Fire” en la que colaboró Anette Olzon (ex-NIGHTWISH, THE DARK ELEMENT). Fue simplemente impecable.

Se fueron del escenario para volver con compañía: era el último concierto de una estupenda gira, así que decidieron tocar el último tema, “I Am Rock”, con SHIRAZ LANE. Es una de las canciones que más he disfrutado en directo, y escuché a varias personas comentar cosas parecidas. Como conclusión solo puedo decir que ambas bandas merecen tener más reconocimiento del que tienen, que todo el mundo debería darle una escucha a su discografía y que espero que caigan en algún festival nacional, porque estoy convencido de que encantarán.

Luís Brato

Promotor:Madness Live

Día:4-11-2017

Hora:20:00

Sala:Caracol

Ciudad:Madrid

Teloneros:Shiraz Lane

Puntuación:9